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“Los niños tienen que aprender a tolerar frustración”

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Llevamos años confundidos luchando contra la naturaleza tratando de controlar a un niño frustrado, o lo que es peor, queremos que el niño frustrado se controle a sí mismo.  No hemos entendido que somos los adultos quienes tenemos que aprender a tolerar la frustración de los niños.

La frustración es una emoción absolutamente natural, todos los seres humanos la experimentamos en un momento determinado, se trata de una respuesta inmediata ante la imposibilidad de satisfacer un deseo o una necesidad, es decir: nos frustramos cuando las cosas no salen como esperamos.  Nos sucede a adultos, adolescentes y niños, la diferencia está en cómo expresamos esa frustración, y en la manera como aprendemos a manejarla.  

Algunos hacen berrinche, otros gritan o maldicen, hay quienes “se la guardan” y de pronto, terminan explotando.  Es por esto que se relaciona tanto a la frustración con la agresión, porque cuando la frustración es demasiada termina por salir a manera de ataque violento: golpeando, aventando, agrediendo…

Los adultos tenemos una corteza prefrontal desarrollada, lo que nos permite tomar consciencia sobre lo que sentimos y, de esta manera, podemos regular nuestra conducta, es decir: sentimos la frustración, nos damos cuenta de que estamos frustrados y buscamos la manera de lidiar con ello.  Los niños en cambio, se rigen por el sistema límbico, también conocido como cerebro emocional, ellos sienten una emoción y la actúan: se frustran e inmediatamente hacen algo, aún no tienen el autocontrol necesario para poder regular sus emociones.

Por naturaleza los niños son inmaduros, sienten sus emociones con mayor intensidad, son más impulsivos, les cuesta trabajo relacionar la causa con el efecto, buscan gratificación inmediata, creen que todo lo que piensan puede suceder, que todo lo que desean lo pueden obtener y tienen una gran imaginación, por lo tanto, se frustrarán con mayor frecuencia.  Ellos no necesitan “tolerar” las frustraciones, lo que necesitan es aprender a regularlas.

Es por ello que somos los adultos quienes necesitamos tolerar la frustración de los niños, es decir, necesitamos soportarla para que ellos puedan expresarla, es a través de la expresión que el niño podrá tener el movimiento emocional necesario que lo llevará a tomar consciencia de lo que siente y, más adelante, podrá llegar a regular o gestionar esa frustración.

Mientras tanto, cuando estemos frente a un niño frustrado:

  • Necesitamos mantener la calma, si le gritamos o lo regañamos, seguramente su frustración va a incrementar.  
  • Escuchar al niño y reconocer su emoción, aún cundo no estemos de acuerdo con el, él está sintiendo eso y es válido “Te sientes frustrado porque no pudiste armar la torre más alta”, “Te frustra tener que apagar el iPad en medio de una película”, “Estas frustrado porque se acabaron las galletas”.
  • Evitar intentos por suprimirla, es mejor darle espacio para su expresión, “Veo que sientes mucha frustración ¿Qué te parece si pateas el balón súper fuerte?”
  • Si vemos que su expresión podría lastimarlo, o lastimar a alguien más, podemos ofrecerle una salida alterna “Te sientes muy frustrado, pero no voy a permitir que le pegues a tu hermano, puedes pegar en esta almohada”.

Que el adulto tolere la frustración del niño es un primer paso para ayudarlo a gestionarla.  Conforme vaya creciendo y madurando, el niño tendrá la oportunidad de tomar consciencia de lo que siente y aprenderá a expresar sus emociones con palabras, les pondrá un nombre convirtiéndolas en sentimiento y será hasta entonces cuando podremos hablar de un manejo adecuado de sentimientos.  Mientras tanto, los adultos toleramos la frustración del niño para que él pueda sentir su tristeza y decepción ante las cosas que no pueda cambiar y logre atravesar por un proceso de adaptación que lo transformará internamente, pero este proceso toma tiempo, esto requiere calma, paciencia y calidez por parte del adulto.

Somos los adultos quienes tenemos que aprender a tolerar la frustración de un niño.

Marifer Calderón
Consultoría Práctica en Paternidad
Asesoría en línea
@marifer_calderon_
M. 55 1850 2026
www.marifercalderon.com