fbpx
2020 Publicación Apoyo

Nutrición y Salud

AMIGDALITIS O ADENOIDES AGRANDADAS

avatar

Publicado

en

Años atrás era muy común que a los niños les extrajeran las amígdalas y adenoides. Actualmente, los médicos saben mucho más acerca de las amígdalas y adenoides y son más cuidadosos acerca de sus recomendaciones para extraerlas.

Las amígdalas son masas de tejido en forma de óvalo y de color rosado ubicadas a ambos lados de la garganta. Las adenoides son parecidas a las amígdalas y están ubicadas en la parte superior de la garganta, sobre la úvula y detrás de la nariz.  Las amígdalas y adenoides son parte del sistema de defensa de su cuerpo contra las infecciones.

La amigdalitis es una inflamación de éstas, normalmente debido a infecciones, por lo que deben existir varios signos para determinar si se tiene amigdalitis, tales como lo siguiente:

  • Amígdalas rojas e hinchadas
  • Una substancia blanca o amarilla que cubre las amígdalas
  • Una voz gutural
  • Una garganta adolorida
  • Incomodidad o dolor al tragar
  • Nódulos linfáticos (glándulas) hinchados en el cuello
  • Fiebre

Algunas veces, no es muy fácil darse cuenta cuando las adenoides de su hijo están agrandadas, ya que algunos niños nacen con adenoides más grandes. Otros niños podrían tener un agrandamiento temporal debido a resfriados u otras infecciones. Eso es especialmente común entre los niños pequeños. La hinchazón constante puede causar otros problemas de salud, tales como infecciones de oídos y de senos nasales (sinusitis). He aquí algunos signos de agrandamiento de adenoides:

  • Respirar por la boca en lugar de respirar por la nariz la mayoría del tiempo
  • La nariz suena como si estuviera tapada cuando el niño habla
  • Tener una respiración ruidosa durante el día
  • Roncar de noche

Tanto las amígdalas como adenoides podrían estar agrandadas si su hijo tiene los síntomas mencionados arriba, además de lo siguiente:

  • Una respiración que se detiene por un corto período de tiempo por la noche al roncar o al tener una respiración ruidosa (a eso se le llama “apnea”).
  • Sofocamiento o jadeo durante el sueño.
  • Dificultad para tragar alimentos, especialmente alimentos sólidos.
  • Una voz gutural constante, incluso si no se tiene amígdalas.

Si su niño tiene cualquiera de estos signos o síntomas de agrandamiento de las adenoides o amígdalas y no parece mejorarse por un período de varias semanas, hable con su pediatra. En el caso de muchos niños, las amígdalas y adenoides se agrandan sin tener una infección obvia. Muchas veces vuelven a encogerse sin darles tratamiento.

Continue Reading
Da click para comentar

You must be logged in to post a comment Login